La historia de la Fundación para el Bienestar Humano (FBH) es una narrativa de perseverancia, adaptación y compromiso con las familias. Fundada a principio de los años 30´s por el Comité Damas de la Caridad, la Organización ha atravesado muchas etapas de evolución y crecimiento hasta convertirse en una institución líder en el desarrollo humano y el bienestar familiar en Colombia.
Es en 1934 cuando un grupo de mujeres católicas crean el Comité Damas de la Caridad, su enfoque inicial estaba en brindar ayuda económica a familias necesitadas en Medellín, especialmente en áreas de alimentación, vivienda, salud y educación. Durante las décadas siguientes, la organización se enfocó en proporcionar vivienda y servicios sociales a familias en situaciones vulnerables, expandiendo su alcance y consolidándose como una entidad sólida en la ciudad.
A lo largo de los años, esta sociedad enfrentó cambios significativos en su enfoque y actividades, adaptándose a las necesidades cambiantes de la comunidad. Desde la construcción y mantenimiento de viviendas colectivas hasta el desarrollo comunitario en el barrio Las Estancias, en el centro oriente de Medellín, las Damas demostraron una capacidad para tomar decisiones oportunas y visiones acertadas que les permitieron continuar su labor de manera efectiva.
Para la década de los años 50´s la visión y el liderazgo de figuras como doña Ana Restrepo de Gautier fueron fundamentales en el desarrollo de la FBH. La creación de un fondo acumulativo y la diversificación de fuentes de ingresos, como un almacén de lanas rentable, proporcionaron a la organización una base financiera sólida que le permitió continuar sus actividades de manera sostenible.
En 1967, se constituyó formalmente como la Fundación para el Bienestar Humano, ampliando su enfoque a nivel nacional y concentrándose en programas de desarrollo comunitario en diversos barrios de Medellín. Durante los años siguientes, la Fundación diversificó sus programas y servicios, abordando temas como la educación integral para la sexualidad, la alfabetización para adultos y la promoción de la equidad de género.
En las décadas siguientes, la FBH se destacó por su enfoque en el trabajo comunitario y la promoción y prevención en las familias. A lo largo de su existencia, la organización ha logrado impactar positivamente en la vida de numerosas personas, ofreciendo oportunidades de desarrollo humano integral y contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa y equitativa.
En respuesta a los desafíos contemporáneos, la Fundación ha adoptado nuevas temáticas de trabajo, como la economía del cuidado y el fortalecimiento de las metodologías experienciales y virtuales para llegar a diversas poblaciones. Además, ha establecido alianzas público-privadas para ampliar el alcance de sus acciones y ha participado activamente en la construcción de políticas públicas.
Además, su enfoque en la sostenibilidad financiera y la diversificación de fuentes de financiamiento ha sido clave para asegurar su continuidad y crecimiento a lo largo de los años. Desde donaciones y rendimientos de acciones hasta la gestión de proyectos locales y la cooperación internacional, la Fundación ha demostrado una capacidad impresionante para adaptarse y prosperar en un entorno en constante cambio.
En resumen, la Fundación Bien Humano es un ejemplo inspirador de cómo una organización puede tener un impacto duradero en la sociedad cuando está guiada por una visión clara, un compromiso firme y una capacidad para adaptarse y crecer con el tiempo.